22 de abril de 2006

Las fases de la subida

El artículo de Cárpatos que se reproduce a continuación se publicó en Openbank.es

Hay que ser realistas y ver que el motor de la subida desde hace mucho es ese mar de liquidez que genera las mayores expectativas de OPAs desde hace años. Una gran parte de los valores que más suben es o porque ya tiene una OPA encima o porque se especula con que la pueda recibir y ese les mantiene lentamente por encima de sus fundamentales.

Es una fase que si sigue avanzando podría en el medio plazo dejar la Bolsa bastante cara y exigir prudencia, aunque, insisto, jamás se debe ir contra tendencia y la que hay ahora es alcista y dudo mucho que el mar de liquidez se agote a corto, y mientras siga muy difícil estará que no se siga por el estilo, pero eso no quita para que uno se haga reflexiones y se dé cuenta que esta fase empieza a despegar un pie del suelo.

Para ilustrar esta fase por la cual pasamos, un amable lector de la sección, Daniel Lienas, al que conozco y sé que es un profesional financiero experto y muy razonable en sus reflexiones, me mandaba un resumen esquemático de los principios que defendía en su proyecto de final de carrera de Ingeniería Técnica Industrial que versó sobre economía y bolsa. Me ha gustado mucho su síntesis de los ciclos por los que atraviesa la economía y la Bolsa y, como me parece muy razonable, recomiendo su lectura que publico ya que cuento con su permiso:

Alza líquida:

Cuando la Bolsa está parada, la Bolsa huele la llegada de medidas de reactivación. Llegada de dinero fresco, abundante y barato. Será un alza vertical que suele durar un año. Se va a producir en los momentos mas débiles de la economía: cuando el desempleo es más alto, cuando más cierres de empresas hay y cuando el PIB está por los suelos. Subirá todo pero subirán mas los valores que están peor.

Los tipos de interés se bajan por sorpresa. La Bolsa ve tan claro que los tipos de interés van a bajar que se anticipa a la subida y sube. Puede que cuando baje sea el momento en que bajan los tipos de interés, pero viene precedido por una subida.

Alza fundamental:

Alza (subida) impresionante que ofrecerá una rentabilidad muy elevada a los inversores que estén invertidos en tendencia. A partir de aquí es cuando hay que empezar a pensar en datos económicos, cuando se puede pensar en una recuperación económica; muy importante fijarse en los tipos de interés. Al principio el alza fundamental es difícil de detectar, no será un camino de rosas. Todo cambia cuando comience a crearse empleo con seriedad (en la mitad del alza fundamental), la clave es la recuperación del empleo (uno de los problemas actuales en la economía americana y con la que se está creando dudas acerca de este supuesto nuevo ciclo económico). La mejora del empleo hace que el ciudadano adquiera confianza y compre automóviles e inmuebles. La Bolsa se va a comportar igual que la economía pero adelantándose.

Después se pasa a la fase de alegría, que es el prolegómeno a la euforia, pero que permite al inversor entrar en jugosas plusvalías. En la fundamental, es la única parte del ciclo en que se coincide con el economista, ya que se pasa a vigilar los datos económicos. Lo importante es que haya recuperación. Al haber unos tipos tan bajos, la renta fija no va a ser interesante para el inversor.

Alza especulativa:

Cuando hay dinero, se especula con él. La especulación es fruto de la inflación, no al revés. El final del alza fundamental es fácil de ver:

Cuando la recuperación económica es una realidad y está en la calle. Cuando hay empleo, hay confianza, hay dinero que va dirigido al consumo, a la inversión al inmueble, a la filatelia, a las antigüedades, a la pintura y a la Bolsa. El dinero de los inversores se va a fijar en los valores rezagados El grande, que compró estos valores a precios irrisorios hace dos años, ve que el inversor pequeño se fija en estos valores, ve como estos valores empiezan a subir de forma espectacular. Es la época ideal para los chicharros y chicharrillos.

El alza especulativa y alza fundamental son el momento ideal para el lanzamiento de OPAs.

Daniel se pregunta si estaremos en el alza especulativa, al menos en España, cree que sí encuentra bastantes similitudes. Personalmente creo que es difícil saberlo, posiblemente estemos o al final del alza fundamental en Europa, o al principio de la especulativa, lo mismo en EEUU.

Yo creo que es importante que uno en su análisis íntimo intente usted determinar en qué ciclo de esta migración parecida a las de las golondrinas se puede encontrar, pues creo que la virtud de una cartera no está en jugarse la vida en la Bolsa cada año, a vida o muerte, sino en hacer el reparto equilibrado entre renta fija, que es imprescindible sea también una buena parte de la cartera, y la renta variable, según las fases, en una habrá que ponderar más la renta variable, o mucho más, y en otras menos o mucho menos. Lo mejor es tener siempre de las dos cosas. El inversor de éxito no es que el acierta el valor bueno de turno, sino más bien el que sabe ajustar los repartos a nivel general entre renta fija y renta variable.

3 de abril de 2006

Cuestión de tradición (la teoría de Dow)

Cárpatos en Openbank.es

Podemos guiarnos muy bien por los métodos de nuestros abuelos, pues a veces nos obsesionamos tanto con ordenadores, osciladores sofisticados y cosas a muy corto plazo, que olvidamos que hay otras alternativas que son sencillas y que funcionan toda la vida. Numerosas obras recogen la teoría de Dow, sus principios y fundamentos. Por ejemplo, un servidor, en mi libro 'Leones contra Gacelas. Manual completo del especulador'. No voy a entrar ahora a explicarla, pues como digo la pueden encontrar por multitud de lugares, pero sí vamos a ver lo sorprendentemente bien que funciona un método tan sencillo como este.

La prestigiosa firma de análisis 'Ned Davis Research' -que como saben la considero una de las mejores del mundo en los estudios históricos de mercado (www.ndr.com) - desde hace tiempo lleva un seguimiento de señales de entrada y salida, tanto largas como cortas, siguiendo la teoría de Dow. En concreto tiene realizado el estudio yendo hacia atrás hasta 1900. Desde que empezaron hace algunos años no lo abandonaron y lo siguen hasta la actualidad, intentando seguir la teoría lo más fielmente posible.

Ahora mismo y para ser exactos, la teoría de Dow dio la última señal el pasado día 4 de junio del 2003, en concreto de abrir largos (compras) a la altura de 9.039 del Dow Jones. Como vemos, lo hizo muy acertadamente, pues en marzo del 2003 todas las Bolsas del mundo pusieron fin a la tendencia bajista y se dieron la vuelta al alza, algo que no fue tan fácil de ver inicialmente, y de hecho personalmente me equivoqué al pensar que fue un rebote. Sin embargo, la teoría de Dow dio en el clavo. Desde entonces ha seguido muy bien la subida y a estas alturas gana más del 22% tras llevar casi 1000 días en posición compradora.

Pero vamos a ver cómo 'negoció' la tendencia bajista anterior:

La teoría de Dow dio señal de venta en corto unos meses antes del pinchazo de la burbuja, para ser exactos el 21 de septiembre de 1999 con el Dow Jones al nivel de 10.598,47. Se mantuvo muy bien en esta posición durante toda la tendencia bajista, hasta que el 4 de junio de 2003 dio señal de cierre, ganando el 15% tras 1.352 días corto.

Podemos comprobar que a veces las cosas antiguas y sencillas son tan efectivas o más que las complicaciones técnicas modernas que todos manejamos, la teoría de Dow salió con una fuerte ganancia de una tendencia bajista y supo seguir muy bien la tendencia alcista posterior.

Pero vamos a ver todo esto a largo plazo. Según este estudio de Ned Davis citado, desde 1900 esta teoría ha dado 56 señales. Se ha acertado el 77% de las ocasiones si se aplica como sistema, lo cual queda muy por encima de la media de un sistema normal.

El ratio entre lo que gana cuando gana partido por lo que pierde cuando falla, que ya saben siempre es fundamental, da 2,978. Es decir, además de que acierta más, gana mucho más cuando acierta que lo que pierde, casi el triple: sabe cortar bien las pérdidas y sabe dejar correr bien las ganancias.

La peor racha de pérdidas se dio en 1948, con casi el 34% de resultados negativos. La siguiente peor racha de pérdidas se dio en 1994, con un 24%.

El resultado final es claro: 3% más de media al año mejor que la estrategia de comprar y mantener, y ojo que estamos hablando de más de cien años, en concreto una media anual de beneficio de 8,3% frente al 5,4% del mercado.

Les vengo contar todo este brillante currículum por una sencilla razón. Estos cálculos los sabe todo el mundo en EEUU, se han publicado en varios libros y son populares; en suma, los sigue mucha gente. Todo el mundo además tiene en cuenta que cuando la teoría de Dow dijo a finales de 1999 que se acabó lo que se daba, como ahora hace la FED con la economía, se decía 'esta vez será diferente y la teoría se equivoca', luego acertó de nuevo con suma precisión la vuelta al alza, aunque aquí hubo menos suspicacias porque cuando se va para arriba todo el mundo está de acuerdo.

En definitiva, que ya se pueden imaginar la presión que puede suponer para el mercado, con este indicador, por llamarlo de alguna manera, alcista desde 2003, justo desde donde debía estar, si un buen día nos levantamos con que se ha dado la vuelta a la baja. Si esto sucediera en alguna ocasión, descuiden que volveré sobre el tema, de momento sigue alcista sin mayor novedad.